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¿Familia o Herencia?

Actualizado: 8 jun 2023

No es cuestión de escoger sino de prever. Te invito a conocer mi historia.


En este artículo, abordaré el tema de la herencia desde mi historia personal, un asunto delicado al que tarde o temprano todos nos enfrentaremos en algún momento de nuestras vidas. A menudo evitamos hablar de ello, pero la realidad es que la transmisión de bienes, especialmente cuando hay CASAS involucradas, puede generar tensiones y CONFLICTOS FAMILIARES. ¿Te suena?


La mortalidad inesperada causada por la pandemia dejó en evidencia la importancia de abordar este tema. Según datos del Centro de Información Estadística de Notariado, en los años 2020 y 2021 hubo un aumento considerable de actas notariales vinculadas a herencias, debido a un incremento en el número de defunciones. La incertidumbre generada por el COVID también llevó a un aumento del 14.6% en la redacción de nuevos testamentos.


Así que postergar la cuestión de la herencia puede ser desafortunado, si un fallecimiento te pilla desprevenido. De hecho, puede que ocurra justamente aquello que temes: acabar MAL con tu FAMILIA con motivo de la herencia. Qué triste, pero qué real.

Bienvenidos a la realidad: un regalo envenenado


En momentos de duelo, las decisiones pueden ser tomadas de manera impulsiva o emocional, lo que puede generar conflictos y pérdidas económicas. Además, la evolución de la FAMILIA, incluyendo la familia política, agrega complejidad a la situación. Incluso si se llega a un acuerdo entre hermanos, no se puede prever cómo tus hijos y FUTURAS GENERACIONES manejarán la propiedad compartida con sus primos.


Sin embargo, la Casa Familiar representa un legado histórico y emocional incalculable. La preservación de este Patrimonio Familiar es esencial para mantener viva la identidad y la historia de las generaciones anteriores. Aunque pueda resultar complicado, dedicar tiempo y esfuerzo para anticipar los inconvenientes y buscar soluciones viables es crucial. No podemos responsabilizar a NUESTROS FAMILIARES o al DESTINO de la transmisión de la herencia, sino que cada individuo tiene su propia responsabilidad en el proceso.


Y más concretamente ANTES DEL PROCESO, que es cuando tendrás más libertad de decisión y podrás ahorrarte muchos dolores de cabeza que vendrían después.



Mi experiencia familiar: de finca rural a parque olvidado.


Para aquellos que aún no estáis familiarizados con mi historia, permitidme compartir algunas experiencias que he vivido de manera directa e indirecta. Comenzaré con la historia de mi abuela materna, María de Compte, quien se convirtió de inspiración para el nombre de mi firma.



En el corazón de Barcelona, se encuentra una historia que ha perdurado en mi familia durante generaciones. La Bonavista, una hermosa finca rural, fue el legado que mi abuela María recibió por herencia de su padre. En la actualidad, se conoce como el Parc de L'Oroneta, pero su historia y encanto han quedado en el olvido. A través de este post, compartiré contigo cómo esta propiedad pasó de ser un coto de caza familiar a formar parte de un proyecto gubernamental, y cómo esta experiencia me motivó a ayudar a preservar el Patrimonio Familiar y a evitar que otras historias similares se desvanezcan en el tiempo.


La Bonavista fue una extensa parcela que perteneció a nuestra familia durante casi cinco generaciones. Era un lugar mágico, donde la naturaleza se entrelazaba con la historia y los recuerdos, y tenía unas vistas maravillosas sobre la ciudad de Barcelona. Sin embargo, tras años de cuidado y una guerra que dejó su huella, nuestra finca se vio envuelta en un giro inesperado. En la década de 1970, cuando se esperaban tiempos mejores, el destino quiso que formara parte de un proyecto ministerial para mejorar los accesos a la ciudad: la construcción de la Ronda de Dalt.


Este proyecto transformó por completo La Bonavista. Lo que una vez fue un lugar lleno de vida y encanto, se vio condenado a desaparecer. La finca fue expropiada por el Ayuntamiento y se convirtió en un parque público. La casa ancestral y los rincones románticos, como las fuentes y los jardines, desaparecieron en gran parte en el proceso. Se consideró que por estar en un estado mejorable, no valía la pena restaurarlos. Solo quedaron en nuestras memorias y en algunas fotografías los vestigios de lo que alguna vez fue nuestro legado.


Esta historia familiar con la que he crecido, fue mi inspiración para emprender una misión importante: evitar que esto le suceda a otras familias y preservar el legado histórico y cultural de nuestros antepasados.

A través de mi trabajo, me dedico a colaborar con la evolución y futuro del Patrimonio Familiar. Además, implico a los FUTUROS HEREDEROS para que sean conscientes de la importancia de su papel y se involucren activamente en la preservación de nuestros tesoros familiares.


Aún hay más por contar: mi "otra" historia


Si estás sufriendo por tu Casa Familiar, quiero que sepas que te entiendo. Por eso te cuento mi otra historia, que hasta hoy nunca he expuesto. Durante mi infancia, experimenté una dolorosa e inesperada pérdida: el fallecimiento repentino de mi abuelo paterno, al que todos adorábamos. Fue mi primer encuentro con la muerte. Alguien estaba presente un día y al día siguiente ya no lo estaría más.


Recuerdo, unos meses después, haber preguntado por qué ya no íbamos a Valldemossa a pasar el verano, el lugar al que habíamos acudido durante toda mi corta vida. Aunque tenía apenas cuatro años, todavía conservo en mi memoria los aromas y muchas anécdotas allí vividas junto a mis primos. Los primeros años de la infancia dejan recuerdos imborrables.



S´Olivaret era una propiedad especial, con dos casas, huertos y una piscina, situada en un lugar privilegiado de Valldemossa. Su posición estratégica, en un montículo verde a la entrada del pueblo, hizo que fuera retratada a menudo por reconocidos pintores, como Coll Bardolet. Por desgracia la propiedad de mi abuelo acabó vendida tras la herencia y, una vez más, sólo quedan cuadros y fotos del recuerdo. Esta vez no fue derruida, sino ampliada y transformada en un exclusivo hotel rural o boutique, el primero de su tipo, tan común hoy en Mallorca. Pero la esencia de S´Olivaret ya no está, ni siquiera su nombre.


Entonces la casa empezó a aparecer en revistas, incluso en publicaciones extranjeras. Me chocaba ver que aquel lugar relajado, donde comíamos cocas de patata, recogíamos moras silvestres para hacer mermelada, y de donde partía nuestro carro para las fiestas de la Beata, se había convertido en un lugar tan extraño para mí.

Ahora comprendo que sentir estas emociones fueron otra pieza más que me trajo hasta lo que hago hoy: ayudar a familias a conservar sus propiedades familiares. Porque después de una venta, uno no se olvida de todo lo que hubo antes de ella.



La última pieza del rompecabezas: mi despertar profesional.


Llevo más de 15 años ejerciendo como arquitecta, habiendo estudiado y trabajado en ciudades como Barcelona, Nueva York, Londres y Zurich, donde llevo trece viviendo.


Los primeros años aprendí con grandes maestros arquitectos, como mi mentor Federico Correa. Tras estudiar un máster en diseño sostenible en la Architectural Association, me instalé en Suiza. La pieza clave fue trabajar casi 8 años en un despacho de desarrollo inmobiliario, donde los objetivos eran otros: optimizar tiempos, costes, diseño, y lograr la máxima rentabilidad. Fue una etapa en la que aprendí estrategias y métodos para obtener lo máximo con lo mínimo.


También presencié la otra cara de la moneda: propietarios particulares que, abrumados por los trámites y gestiones, terminaban vendiendo sus propiedades a grandes empresarios, quienes aprovechaban al máximo su potencial. Lamentablemente, esto a menudo implicaba demoler lo existente y perder así su historia, solo para construir estructuras de mayor envergadura.


Fue entonces cuando decidí seguir mi vocación por las Casas con Historia, catalogadas o no, y utilizar mis vivencias y experiencia profesional para enseñar a esas familias que existen alternativas antes de optar por la venta.


A través de la reflexión y la toma de decisiones conscientes, podemos evitar que nuestras propiedades familiares se desvanezcan en el tiempo y mantener vivo el vínculo emocional con nuestras raíces.

Soy Lourdes Gaspart, arquitecta de familia.


Con orgullo y pasión, me presento como Lourdes Gaspart, arquitecta de familia. Mi objetivo es ayudarte a resolver los problemas que te impiden dormir tranquilo respecto a tu Casa Familiar. A través de la planificación adecuada, y mostrándote su potencial, descubrirás que puedes invertir más de lo que creías en tu casa, y que su valor supera con creces tus expectativas.


Resido en Zurich pero también desempeño mi labor en Mallorca y Cataluña. Una de las consecuencias positivas que trajo consigo la pandemia es la oportunidad de trabajar en un lugar distinto al que habito diariamente, permitiéndome importar conocimientos de la práctica suiza y brindar ayuda a comunidades que requieren nuevas soluciones.


¡Contáctame y juntos preservaremos tu Patrimonio! Si te encuentras en una situación en la que temes perder tu Casa Familiar, no dudes en escribirme a info@dcompte.com. Estoy aquí para escucharte y ofrecerte la ayuda que necesitas. Juntos encontraremos la solución que mantendrá viva la historia y el legado de tu familia.


Sin duda FAMILIA y HERENCIA sí son compatibles.







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